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Cultura

“La Maquinita 212” el ferrocarril que le dio vida a Apizaco, la ciudad rielera.

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Apizaco es una de las ciudades más grandes del Estado de Tlaxcala, es muy importante por su cultura, lugares, gastronomía, tradiciones, es conocida por su historia con “El ferrocarril” que le dio origen a la vida social y cultural de la que ahora se conoce como “La ciudad rielera”

Hasta el día de hoy, hay un tren que se destaca por su valor y símbolo para los tlaxcaltecas, ubicado en la glorieta de 16 de Septiembre a la altura del cruce de los tramos Poza Rica- Puebla y México-Veracruz, es ahí donde se encuentra “La Maquinita 212

Según los historiadores, cuentan que La Maquinita 212 caminó con su propia fuerza a cargo de los operadores Ricardo Ortiz y Constantino Hernández Arroyo, en aquel tiempo, la Revolución Mexicana, todo se hacía en el tren, los que peleaban por la revolución se montaban en los lomos del tren para luchar contra el enemigo.

Durante la época de la revolución la mayoría de trabajadores era en torno al ferrocarril, existían talleres, departamento de vías, comunicaciones y oficinas, maquinistas, truqueros, hojalateros, carpinteros, electricistas, pintores, torneros, tapiceros, además de las especialidades como peón de vía, herreros, supervisor, puentes y edificios, albañiles, maestros y hasta mayordomos.

Fueron muy queridas las máquinas de vapor, luego vinieron las máquinas a diésel, siempre hubo corridas con trenes de pasajeros, luego vino el servicio de autovía de Apizaco a Tlaxcala, con el tiempo la ciudad fue actualizándose cuando entraron varias formas de transportarse y los ferrocarriles se empezaban a quedar atrás.

En la memoria del pueblo y el valor que le tenían a los ferrocarriles, hay una huella, que muestra la historia y la grandeza que fue la máquina 212, que siempre quedara como muestra un origen ferrocarrilero y glorioso de este rincón de Tlaxcala.

El 5 de mayo de 1964 se despidió La Maquinita 212 desde los talleres de la ciudad a las 11:30 horas, tras ser reparada por trabajadores que se dedicaron a ultimar los detalles para que quedara como nueva y sea recordada por siempre, después de 56 años es un símbolo de identidad ferrocarrilera y sin duda algo que reconoce a Apizaco como un tesoro para la historia mexicana.

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